¿Por qué amor, usamos dos lenguajes?
¿Por qué tu cuerpo me llama y tú razón de aparta?
Me busca tú mirada...me dice, ven a mi...
me busca tu boca, me deja febril.
Me buscan tus brazos, me aferran a ti...
y de allí, de esos brazos, ya no quiero salir.
¿Por qué amor apareciste así?
¿Por qué de repente llegaste a mi vida?
¿Por qué no puedo tenerte, solo para mí?
Hay días como hoy que siento mi cama más grande que otras veces, más vacía que otras veces, más fría que nunca.
Hay días como hoy, que salen a torrentes de mis labios las preguntas, las cosas que sé que tienen respuestas, pero que no acepto.
Hay días como hoy que me invade la tristeza, que mi jardín no brilla, que mi rosa no florece.
Y todo y solo y nada más por tener en mis labios ésta pregunta,
y solo y nada más por tener en mi boca ese beso,
el de hoy, el que llego acá adentro, ese beso que no fue nada y que fue todo.
Ese beso que es la espera, el anhelo, el deseo.
Y me quedo así, me quedo acá... con el anhelo, con el deseo, con la espera.
Te vi, y supe, y tú supiste y no lo esperábamos, no lo buscamos, llegó y está.
Gaby
sábado, 27 de junio de 2009
martes, 2 de junio de 2009
Recuerdos Compartidos
Los recuerdos se van desmadejando en el tiempo…
como blancas sombras,
se ocultan en lugares imprevistos
y de pronto están pero no los vemos.
Los recuerdos suelen pesar
y agobia su recuerdo...
pero se vuelven al tiempo
recuerdos simples del recuerdo.
Pronto seremos recuerdos…
todos seremos recuerdos
no se cuando... pero lo seremos
aunque pasen 100 años… 100 vidas.
Para algunos ya somos recuerdos
sobre eso no tenemos control,
cuántos hay que quisiéramos tener siempre
que jamás salieran de nuestra vida…
y que ahora solo son recuerdos.
Somos de mente tan frágil…
que olvidamos lo que amamos,
o que nos olvidan...
y otros que no podemos retener.
Hay gente que se nos deshilvana en las manos,
el tiempo es mas fuerte que nosotros...
pero te propongo algo...
hay que amarnos…solo por hoy.
Y cuando seamos recuerdos…
que sean recuerdos hermosos,
para que cuando volvamos a vernos
nos recordemos con alegría.
Quizá en otro momento volvamos a estar juntos
nada es nuestro…
yo he de morir y muerta… serás mi recuerdo
y en mi muerte, te extrañaré y serás mi presencia.
Te elegí a través del tiempo infinito
te hice de mi y yo de ti...
LIG... Gaby
como blancas sombras,
se ocultan en lugares imprevistos
y de pronto están pero no los vemos.
Los recuerdos suelen pesar
y agobia su recuerdo...
pero se vuelven al tiempo
recuerdos simples del recuerdo.
Pronto seremos recuerdos…
todos seremos recuerdos
no se cuando... pero lo seremos
aunque pasen 100 años… 100 vidas.
Para algunos ya somos recuerdos
sobre eso no tenemos control,
cuántos hay que quisiéramos tener siempre
que jamás salieran de nuestra vida…
y que ahora solo son recuerdos.
Somos de mente tan frágil…
que olvidamos lo que amamos,
o que nos olvidan...
y otros que no podemos retener.
Hay gente que se nos deshilvana en las manos,
el tiempo es mas fuerte que nosotros...
pero te propongo algo...
hay que amarnos…solo por hoy.
Y cuando seamos recuerdos…
que sean recuerdos hermosos,
para que cuando volvamos a vernos
nos recordemos con alegría.
Quizá en otro momento volvamos a estar juntos
nada es nuestro…
yo he de morir y muerta… serás mi recuerdo
y en mi muerte, te extrañaré y serás mi presencia.
Te elegí a través del tiempo infinito
te hice de mi y yo de ti...
LIG... Gaby
jueves, 21 de mayo de 2009
Tango...
Noches de música…tu amor
ecos de guitarra llorando tangos…
tus brazos que me envuelven,
yo que giro esquiva…
y tus labios, y mis labios….
Tu música me embriaga
más que un perfume,
me llena de aromas
y de cosas sabidas…
y de cosas que se callan
por las noches.
Llenas mis oídos,
besas mi espalda
y todo se funde
en tu ser… en el mío.
Me arrebatan los sonidos
y en tu cuerpo,
trazan notas imaginarias
mis manos.
Y tus manos y tu boca
buscan…
y encuentran…
los lugares conocidos.
Y hacemos el amor
perdidos…
en notas de tango
desgarradas.
Gaby
Mayo 2009
ecos de guitarra llorando tangos…
tus brazos que me envuelven,
yo que giro esquiva…
y tus labios, y mis labios….
Tu música me embriaga
más que un perfume,
me llena de aromas
y de cosas sabidas…
y de cosas que se callan
por las noches.
Llenas mis oídos,
besas mi espalda
y todo se funde
en tu ser… en el mío.
Me arrebatan los sonidos
y en tu cuerpo,
trazan notas imaginarias
mis manos.
Y tus manos y tu boca
buscan…
y encuentran…
los lugares conocidos.
Y hacemos el amor
perdidos…
en notas de tango
desgarradas.
Gaby
Mayo 2009
domingo, 17 de mayo de 2009
In Memoriam

Hoy a muerto fisicamente Mario Benedetti, y digo fisicamente porque sus letras, sus palabras, su sentimiento, no morirán jamás, yo al menos, las llevare por siempre a mi lado pues han sido maestras para mi, acompaño a su familia con el mismo dolor que a ellos los embarga... y desde este humilde espacio reproduzco a manera de homenaje uno de los versos que mas me han impactado de él...
Táctica y Estrategia
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
mi estrategia es
en cambio
más profunda
y más simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.
Mario te adelantaste, desde donde estés, sigue arrullando mis oidos con tus palabras, que son como besos.
Gaby
jueves, 7 de mayo de 2009
El poeta canta cuando escribe,
llora cuando escribe...
recuerda cuando escribe.
llora cuando escribe...
recuerda cuando escribe.
Recuerdos…
Hace tanto de todo…
que ya no me acuerdo…
no recuerdo sus palabras hirientes,
tampoco recuerdo sus besos.
Si en las mañanas despierto
y voy y me miro al espejo…
no recuerdo en que momento
se volvieron viejos mis huesos,
y tampoco ya me acuerdo
de estas heridas que tengo
guardadas dentro del pecho.
Recuerdo verme llorando
junto a mi padre, ya muerto…
y a veces no recuerdo
su voz… su cálido acento.
Hay ya tanto olvidado,
tanto recuerdo perdido…
que no sé si vivo…
si muero… o si vuelo.
Recuerdo tardes de besos…
de caricias, de reencuentros,
y olvido tardes que fueron
como puñales ardiendo.
Y hoy no quiero olvidarme,
de las tardes en tus besos,
de la caricia escondida,
y del calor de tu cuerpo.
Quiero que queden grabados
dentro, acá muy dentro,
que no se vuelvan al tiempo
solo recuerdos perdidos,
que recuerde cuando vea
parada frente al espejo
que mis huesos no son viejos.
Gaby
lunes, 27 de abril de 2009
Su forma de amar...
¡Hey, señor!, si, usted, ¿podría hacer el favor de explicarme su forma de amar?, es que sabe usted, me desconcierta, a veces, muchas veces no lo entiendo, si, sé que me ama, pero a veces no entiendo de qué manera.
Me acerco a usted cariñosa, frágil, le entrego mi cuerpo, usted mira a través de la ventana y me comenta sobre el tiempo. Sé que me siente y me desea, y aún así sus pensamientos se pierden no se dónde... y de repente una tarde... sin mas, usted me cela.
Me abandona horas enteras, no me invoca pero me tiene presente, allí donde usted sabe que me gusta estar (acurrucada en sus brazos).
Ay señor, que extenso es amar, yo casi no lo sabía antes, hasta que llego usted de pronto y llenó espacios que no sabía que estaban vacíos.
Me saca de su vida señor, me tiene afuera, pero estoy dentro de usted y en cada momento. Cada paso que doy estoy ya rodeada de usted, llena, plena, mujer.
Estoy o no estoy y siempre parece que si y a veces que no, que hay otro lugar y otro mundo y otra gente, pero soy de esa otra gente, de otro pensamiento.
Siento estos brazos míos llenos (a veces) y luego vacíos, pero pienso en usted y se llenan y se los entrego y entonces usted me habla del trabajo, de lo que pasa afuera y si acerco mi mano y lo toco (a veces) lo siento de piedra.
Y vuelvo a casa y pienso ¡Qué manera de amar! ¡Qué extraña! y es que no pensamos o no sentimos igual hombre y mujer, usted y yo.
Y de pronto señor, sus ojos recorren mi cuerpo y sus manos recorren mi cuerpo y esos ojos y esas manos me llenan, me desnudan y me dicen miles de palabras que yo quiero escuchar. Son profundas esas miradas… dicen muchas cosas.
Y entonces señor, me pregunto, ¿Por qué a veces las calla?...
Gaby
Me acerco a usted cariñosa, frágil, le entrego mi cuerpo, usted mira a través de la ventana y me comenta sobre el tiempo. Sé que me siente y me desea, y aún así sus pensamientos se pierden no se dónde... y de repente una tarde... sin mas, usted me cela.
Me abandona horas enteras, no me invoca pero me tiene presente, allí donde usted sabe que me gusta estar (acurrucada en sus brazos).
Ay señor, que extenso es amar, yo casi no lo sabía antes, hasta que llego usted de pronto y llenó espacios que no sabía que estaban vacíos.
Me saca de su vida señor, me tiene afuera, pero estoy dentro de usted y en cada momento. Cada paso que doy estoy ya rodeada de usted, llena, plena, mujer.
Estoy o no estoy y siempre parece que si y a veces que no, que hay otro lugar y otro mundo y otra gente, pero soy de esa otra gente, de otro pensamiento.
Siento estos brazos míos llenos (a veces) y luego vacíos, pero pienso en usted y se llenan y se los entrego y entonces usted me habla del trabajo, de lo que pasa afuera y si acerco mi mano y lo toco (a veces) lo siento de piedra.
Y vuelvo a casa y pienso ¡Qué manera de amar! ¡Qué extraña! y es que no pensamos o no sentimos igual hombre y mujer, usted y yo.
Y de pronto señor, sus ojos recorren mi cuerpo y sus manos recorren mi cuerpo y esos ojos y esas manos me llenan, me desnudan y me dicen miles de palabras que yo quiero escuchar. Son profundas esas miradas… dicen muchas cosas.
Y entonces señor, me pregunto, ¿Por qué a veces las calla?...
Gaby
sábado, 4 de abril de 2009
Quimeras…
La noche llego de pronto cubriendo de tintes violáceos todos los espacios, la luna siguió dormida, negándose a despertar, los sonidos se fueron apagando poco a poco, hasta que el silencio fue total.
Sentían… mas que escuchar, la respiración del otro, la tomo entre sus brazos y empezó a bailar con ella las melodías que salían de si mismos, la dulce música que ellos generaban cuando estaban juntos, estrechados en un abrazo íntimo.
Aún a obscuras percibía la mirada dulce y lila de ella, sentía su cuerpo desnudo estrechado al suyo, ese cuerpo que siempre se volvía uno con el de él.
Hacía el amor así, bailando, mirándose uno al otro, no había nada más, solo ellos en sí mismos, conectados los cuerpos y las mentes, en el mismo pensamiento.
Así era su amor solo de ellos, solo de su mundo y lo llenaba todo, le daba vida y lo volvía real y tangible.
Sus manos creaban fantasías sobre la piel del otro, dibujaban colores y formas diferentes e iguales y semejantes a las que existían antes, en la creación, cuando aún no había maldad.
Su amor era así… limpio, claro, sin absurdos.
Desplego sus alas de ángel y acurrucándola en su abrazo elevo el vuelo para llevarla muy alto, donde solo hay nubes, donde nunca hay miedo.
Allá se amaron, intensamente, susurrando las cosas que necesitan decirse los amantes, fundiendo sus cuerpos y volviéndose energía, esa energía que daría mañana vida a su mundo, que haría aparecer en el firmamento los soles de colores y los sonidos y que llenaría el espacio de un nuevo día.
Ella cerro al fin sus bellos ojos lilas, aún en sus brazos se quedo dormida, tranquila, el no dormía, no dormía nunca, solo la miraba y dejaba transcurrir las horas…
La noche llego de pronto cubriendo de tintes violáceos todos los espacios, la luna siguió dormida, negándose a despertar, los sonidos se fueron apagando poco a poco, hasta que el silencio fue total.
Sentían… mas que escuchar, la respiración del otro, la tomo entre sus brazos y empezó a bailar con ella las melodías que salían de si mismos, la dulce música que ellos generaban cuando estaban juntos, estrechados en un abrazo íntimo.
Aún a obscuras percibía la mirada dulce y lila de ella, sentía su cuerpo desnudo estrechado al suyo, ese cuerpo que siempre se volvía uno con el de él.
Hacía el amor así, bailando, mirándose uno al otro, no había nada más, solo ellos en sí mismos, conectados los cuerpos y las mentes, en el mismo pensamiento.
Así era su amor solo de ellos, solo de su mundo y lo llenaba todo, le daba vida y lo volvía real y tangible.
Sus manos creaban fantasías sobre la piel del otro, dibujaban colores y formas diferentes e iguales y semejantes a las que existían antes, en la creación, cuando aún no había maldad.
Su amor era así… limpio, claro, sin absurdos.
Desplego sus alas de ángel y acurrucándola en su abrazo elevo el vuelo para llevarla muy alto, donde solo hay nubes, donde nunca hay miedo.
Allá se amaron, intensamente, susurrando las cosas que necesitan decirse los amantes, fundiendo sus cuerpos y volviéndose energía, esa energía que daría mañana vida a su mundo, que haría aparecer en el firmamento los soles de colores y los sonidos y que llenaría el espacio de un nuevo día.
Ella cerro al fin sus bellos ojos lilas, aún en sus brazos se quedo dormida, tranquila, el no dormía, no dormía nunca, solo la miraba y dejaba transcurrir las horas…
viernes, 27 de marzo de 2009
Soledad amiga…
Soledad, compañera,
dile cuánto añoro su presencia…
cuéntale de la frialdad de mi lecho…
de lo largas que son las horas.
Soledad, amiga que me invades,
soledad traicionera…
soledad que me remontas
a espacios atávicos,
a cuevas… a el lago,
¿recuerdas?
Soledad de espacios infinitos…
de soles de colores…
de verdes brillantes…
de azules profundos.
Soledad de campos de trigo,
de manos morenas.
Soledad del alma…
soledad del cuerpo.
Soledad de rincones que solo él…
solo él conoce,
Soledad de sus caricias…
de su abrazo,
soledad que llena mi cama,
que me arranca estas lagrimas absurdas…
soledad… soledad que me llenas.
Gaby
Marzo 2009
Soledad, compañera,
dile cuánto añoro su presencia…
cuéntale de la frialdad de mi lecho…
de lo largas que son las horas.
Soledad, amiga que me invades,
soledad traicionera…
soledad que me remontas
a espacios atávicos,
a cuevas… a el lago,
¿recuerdas?
Soledad de espacios infinitos…
de soles de colores…
de verdes brillantes…
de azules profundos.
Soledad de campos de trigo,
de manos morenas.
Soledad del alma…
soledad del cuerpo.
Soledad de rincones que solo él…
solo él conoce,
Soledad de sus caricias…
de su abrazo,
soledad que llena mi cama,
que me arranca estas lagrimas absurdas…
soledad… soledad que me llenas.
Gaby
Marzo 2009
domingo, 22 de marzo de 2009
Quiero….Quiero refugiarme en el hueco de tus brazos…
quedarme allí un tiempo…
soñar, sentir de nuevo…
evocar los besos, las caricias…
Quiero que me dejes en tus noches,
que me hagas en ellas un espacio…
que me sientas en mi ausencia…
que no haya ausencia…
Quiero que me llenen tus sentidos,
quiero quedarme en tus silencios…
quiero que te quedes con mi aroma,
quiero traerme tu recuerdo.
Quiero que en la noche…
cuando veas la luna en tu ventana…
escuches mi voz decir te quiero.
Quiero traerme en mis oídos
tus palabras y tu aliento…
esas cosas que me dices muy bajito…
cuando me haces el amor,
allá… en tu lecho.
Gaby
sábado, 14 de marzo de 2009
Quimeras...

Agitó sus alas con violencia, se encontraba disgustado, y no era por ella, probablemente eran las circunstancias que a veces los rodeaban, pensó en su mirada lila con añoranza, sabía que la hallaría, y se empezó a calmar un poco el malestar que sentía.
Subió un poco más arriba la roca donde se hallaba, se refugiaba allí cuando no quería herirla con su forma de ser, con la incongruencia de sus pensamientos. La amaba, más que a su propio ser.
Pensó de nuevo en ella, en la caricia que era tocarla, sentirla, evoco su olor, el verde olivo de su cabello y decidió ir a su encuentro.
Desplego sus inmensas y bellas alas y remonto el vuelo en su busca. La halló allí, dónde sabía que la encontraría, en el tálamo que ambos compartían noche a noche y tardes llenas de besos.
Se sentó a su lado, a contemplar su sueño, apenas y se atrevió a tocar su cabello en una caricia ligera, pero aún así ella se estremeció y pronunció su nombre en sueños.
Se recostó a su lado y la estrecho, así como él sabía que a ella le gustaba, su mano sobre su sexo, su rostro junto al suyo. Ella sonrió, lo sabía cerca, entrañable, suyo.
Se perdieron de nuevo en su mundo, en el que solo cabían ellos, en el que se cerraba a la realidad que pudiera lastimarlos, o vencerlos, solo ellos allí, en otro tiempo y otro espacio, lleno de colores que nadie ve, solo ellos.
Estalló un arcoíris a su alrededor y notas de piano que fluían de ese estallido, y así era cuando estaban así, íntimos, reconociéndose, hallándose, olvidando la vida afuera, viviendo solo para ellos mismos.
Y eran ellos y sus bocas y sus manos que se fundían en sus cuerpos, en sus sentimientos, en sus saberes…
Subió un poco más arriba la roca donde se hallaba, se refugiaba allí cuando no quería herirla con su forma de ser, con la incongruencia de sus pensamientos. La amaba, más que a su propio ser.
Pensó de nuevo en ella, en la caricia que era tocarla, sentirla, evoco su olor, el verde olivo de su cabello y decidió ir a su encuentro.
Desplego sus inmensas y bellas alas y remonto el vuelo en su busca. La halló allí, dónde sabía que la encontraría, en el tálamo que ambos compartían noche a noche y tardes llenas de besos.
Se sentó a su lado, a contemplar su sueño, apenas y se atrevió a tocar su cabello en una caricia ligera, pero aún así ella se estremeció y pronunció su nombre en sueños.
Se recostó a su lado y la estrecho, así como él sabía que a ella le gustaba, su mano sobre su sexo, su rostro junto al suyo. Ella sonrió, lo sabía cerca, entrañable, suyo.
Se perdieron de nuevo en su mundo, en el que solo cabían ellos, en el que se cerraba a la realidad que pudiera lastimarlos, o vencerlos, solo ellos allí, en otro tiempo y otro espacio, lleno de colores que nadie ve, solo ellos.
Estalló un arcoíris a su alrededor y notas de piano que fluían de ese estallido, y así era cuando estaban así, íntimos, reconociéndose, hallándose, olvidando la vida afuera, viviendo solo para ellos mismos.
Y eran ellos y sus bocas y sus manos que se fundían en sus cuerpos, en sus sentimientos, en sus saberes…
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