viernes, 27 de marzo de 2009

Soledad amiga…

Soledad, compañera,
dile cuánto añoro su presencia…
cuéntale de la frialdad de mi lecho…
de lo largas que son las horas.
Soledad, amiga que me invades,
soledad traicionera…
soledad que me remontas
a espacios atávicos,
a cuevas… a el lago,
¿recuerdas?
Soledad de espacios infinitos…
de soles de colores…
de verdes brillantes…
de azules profundos.
Soledad de campos de trigo,
de manos morenas.
Soledad del alma…
soledad del cuerpo.
Soledad de rincones que solo él…
solo él conoce,
Soledad de sus caricias…
de su abrazo,
soledad que llena mi cama,
que me arranca estas lagrimas absurdas…
soledad… soledad que me llenas.

Gaby
Marzo 2009

domingo, 22 de marzo de 2009

Quiero….

Quiero refugiarme en el hueco de tus brazos…
quedarme allí un tiempo…
soñar, sentir de nuevo…
evocar los besos, las caricias…

Quiero que me dejes en tus noches,
que me hagas en ellas un espacio…
que me sientas en mi ausencia…
que no haya ausencia…

Quiero que me llenen tus sentidos,
quiero quedarme en tus silencios…
quiero que te quedes con mi aroma,
quiero traerme tu recuerdo.

Quiero que en la noche…
cuando veas la luna en tu ventana…
escuches mi voz decir te quiero.

Quiero traerme en mis oídos
tus palabras y tu aliento…
esas cosas que me dices muy bajito…
cuando me haces el amor,
allá… en tu lecho.

Gaby

sábado, 14 de marzo de 2009

Quimeras...


Agitó sus alas con violencia, se encontraba disgustado, y no era por ella, probablemente eran las circunstancias que a veces los rodeaban, pensó en su mirada lila con añoranza, sabía que la hallaría, y se empezó a calmar un poco el malestar que sentía.

Subió un poco más arriba la roca donde se hallaba, se refugiaba allí cuando no quería herirla con su forma de ser, con la incongruencia de sus pensamientos. La amaba, más que a su propio ser.
Pensó de nuevo en ella, en la caricia que era tocarla, sentirla, evoco su olor, el verde olivo de su cabello y decidió ir a su encuentro.

Desplego sus inmensas y bellas alas y remonto el vuelo en su busca. La halló allí, dónde sabía que la encontraría, en el tálamo que ambos compartían noche a noche y tardes llenas de besos.
Se sentó a su lado, a contemplar su sueño, apenas y se atrevió a tocar su cabello en una caricia ligera, pero aún así ella se estremeció y pronunció su nombre en sueños.

Se recostó a su lado y la estrecho, así como él sabía que a ella le gustaba, su mano sobre su sexo, su rostro junto al suyo. Ella sonrió, lo sabía cerca, entrañable, suyo.
Se perdieron de nuevo en su mundo, en el que solo cabían ellos, en el que se cerraba a la realidad que pudiera lastimarlos, o vencerlos, solo ellos allí, en otro tiempo y otro espacio, lleno de colores que nadie ve, solo ellos.

Estalló un arcoíris a su alrededor y notas de piano que fluían de ese estallido, y así era cuando estaban así, íntimos, reconociéndose, hallándose, olvidando la vida afuera, viviendo solo para ellos mismos.
Y eran ellos y sus bocas y sus manos que se fundían en sus cuerpos, en sus sentimientos, en sus saberes…

martes, 10 de marzo de 2009

Manos…

Manos que trabajan…
que acarician… que se besan,
Manos que tocan notas,
que encuentran rincones…
que hallan espacios.
Manos de niños que se aferran…
a manos de adultos… que los guían.
Manos ancianas que saben todo,
manos jóvenes que todo buscan.
Manos tristes y manos alegres…
y manos locas, que se juntan
en bocas que envían besos.
Manos viajeras y manos que investigan,
manos que aran campos de trigo,
de maíz, de algodón…manos morenas.
Manos blancas de uñas sonrosadas,
manos llenas y manos con hambre.
Manos que alzan voces…
y manos que se callan.
Manos que se unen…
y terribles manos que separan.
Manos de bebés, gorditas,
manos de mujer… que acarician,
manos de hombre que estrechan.
Las manos de mi madre…
tan bellas… manos que me besan.
Manitas de niños multicolores,
manos que escriben…
manos que con tristeza borran.
Manos que bendicen…
manos que bordan quimeras.
Manos que flotan,
manos que tiemblan,
manos de amor extasiadas,
manos iracundas de cólera vencidas,
manos gorriones, manos piedra.

Gaby

miércoles, 4 de marzo de 2009


Dejame pensar en tí

en mis silencios...

en este perderme

en tu mirada...

en tu aliento.


Me gusta mirarte así

cerquita... mientras

hacemos el amor...

sentir tu piel en mi piel...

dejar tus besos

en mi alma.