lunes, 27 de abril de 2009

Su forma de amar...

¡Hey, señor!, si, usted, ¿podría hacer el favor de explicarme su forma de amar?, es que sabe usted, me desconcierta, a veces, muchas veces no lo entiendo, si, sé que me ama, pero a veces no entiendo de qué manera.

Me acerco a usted cariñosa, frágil, le entrego mi cuerpo, usted mira a través de la ventana y me comenta sobre el tiempo. Sé que me siente y me desea, y aún así sus pensamientos se pierden no se dónde... y de repente una tarde... sin mas, usted me cela.

Me abandona horas enteras, no me invoca pero me tiene presente, allí donde usted sabe que me gusta estar (acurrucada en sus brazos).

Ay señor, que extenso es amar, yo casi no lo sabía antes, hasta que llego usted de pronto y llenó espacios que no sabía que estaban vacíos.

Me saca de su vida señor, me tiene afuera, pero estoy dentro de usted y en cada momento. Cada paso que doy estoy ya rodeada de usted, llena, plena, mujer.

Estoy o no estoy y siempre parece que si y a veces que no, que hay otro lugar y otro mundo y otra gente, pero soy de esa otra gente, de otro pensamiento.

Siento estos brazos míos llenos (a veces) y luego vacíos, pero pienso en usted y se llenan y se los entrego y entonces usted me habla del trabajo, de lo que pasa afuera y si acerco mi mano y lo toco (a veces) lo siento de piedra.

Y vuelvo a casa y pienso ¡Qué manera de amar! ¡Qué extraña! y es que no pensamos o no sentimos igual hombre y mujer, usted y yo.

Y de pronto señor, sus ojos recorren mi cuerpo y sus manos recorren mi cuerpo y esos ojos y esas manos me llenan, me desnudan y me dicen miles de palabras que yo quiero escuchar. Son profundas esas miradas… dicen muchas cosas.

Y entonces señor, me pregunto, ¿Por qué a veces las calla?...

Gaby

sábado, 4 de abril de 2009

Quimeras…

La noche llego de pronto cubriendo de tintes violáceos todos los espacios, la luna siguió dormida, negándose a despertar, los sonidos se fueron apagando poco a poco, hasta que el silencio fue total.

Sentían… mas que escuchar, la respiración del otro, la tomo entre sus brazos y empezó a bailar con ella las melodías que salían de si mismos, la dulce música que ellos generaban cuando estaban juntos, estrechados en un abrazo íntimo.

Aún a obscuras percibía la mirada dulce y lila de ella, sentía su cuerpo desnudo estrechado al suyo, ese cuerpo que siempre se volvía uno con el de él.

Hacía el amor así, bailando, mirándose uno al otro, no había nada más, solo ellos en sí mismos, conectados los cuerpos y las mentes, en el mismo pensamiento.

Así era su amor solo de ellos, solo de su mundo y lo llenaba todo, le daba vida y lo volvía real y tangible.

Sus manos creaban fantasías sobre la piel del otro, dibujaban colores y formas diferentes e iguales y semejantes a las que existían antes, en la creación, cuando aún no había maldad.
Su amor era así… limpio, claro, sin absurdos.

Desplego sus alas de ángel y acurrucándola en su abrazo elevo el vuelo para llevarla muy alto, donde solo hay nubes, donde nunca hay miedo.

Allá se amaron, intensamente, susurrando las cosas que necesitan decirse los amantes, fundiendo sus cuerpos y volviéndose energía, esa energía que daría mañana vida a su mundo, que haría aparecer en el firmamento los soles de colores y los sonidos y que llenaría el espacio de un nuevo día.

Ella cerro al fin sus bellos ojos lilas, aún en sus brazos se quedo dormida, tranquila, el no dormía, no dormía nunca, solo la miraba y dejaba transcurrir las horas…

viernes, 27 de marzo de 2009

Soledad amiga…

Soledad, compañera,
dile cuánto añoro su presencia…
cuéntale de la frialdad de mi lecho…
de lo largas que son las horas.
Soledad, amiga que me invades,
soledad traicionera…
soledad que me remontas
a espacios atávicos,
a cuevas… a el lago,
¿recuerdas?
Soledad de espacios infinitos…
de soles de colores…
de verdes brillantes…
de azules profundos.
Soledad de campos de trigo,
de manos morenas.
Soledad del alma…
soledad del cuerpo.
Soledad de rincones que solo él…
solo él conoce,
Soledad de sus caricias…
de su abrazo,
soledad que llena mi cama,
que me arranca estas lagrimas absurdas…
soledad… soledad que me llenas.

Gaby
Marzo 2009

domingo, 22 de marzo de 2009

Quiero….

Quiero refugiarme en el hueco de tus brazos…
quedarme allí un tiempo…
soñar, sentir de nuevo…
evocar los besos, las caricias…

Quiero que me dejes en tus noches,
que me hagas en ellas un espacio…
que me sientas en mi ausencia…
que no haya ausencia…

Quiero que me llenen tus sentidos,
quiero quedarme en tus silencios…
quiero que te quedes con mi aroma,
quiero traerme tu recuerdo.

Quiero que en la noche…
cuando veas la luna en tu ventana…
escuches mi voz decir te quiero.

Quiero traerme en mis oídos
tus palabras y tu aliento…
esas cosas que me dices muy bajito…
cuando me haces el amor,
allá… en tu lecho.

Gaby

sábado, 14 de marzo de 2009

Quimeras...


Agitó sus alas con violencia, se encontraba disgustado, y no era por ella, probablemente eran las circunstancias que a veces los rodeaban, pensó en su mirada lila con añoranza, sabía que la hallaría, y se empezó a calmar un poco el malestar que sentía.

Subió un poco más arriba la roca donde se hallaba, se refugiaba allí cuando no quería herirla con su forma de ser, con la incongruencia de sus pensamientos. La amaba, más que a su propio ser.
Pensó de nuevo en ella, en la caricia que era tocarla, sentirla, evoco su olor, el verde olivo de su cabello y decidió ir a su encuentro.

Desplego sus inmensas y bellas alas y remonto el vuelo en su busca. La halló allí, dónde sabía que la encontraría, en el tálamo que ambos compartían noche a noche y tardes llenas de besos.
Se sentó a su lado, a contemplar su sueño, apenas y se atrevió a tocar su cabello en una caricia ligera, pero aún así ella se estremeció y pronunció su nombre en sueños.

Se recostó a su lado y la estrecho, así como él sabía que a ella le gustaba, su mano sobre su sexo, su rostro junto al suyo. Ella sonrió, lo sabía cerca, entrañable, suyo.
Se perdieron de nuevo en su mundo, en el que solo cabían ellos, en el que se cerraba a la realidad que pudiera lastimarlos, o vencerlos, solo ellos allí, en otro tiempo y otro espacio, lleno de colores que nadie ve, solo ellos.

Estalló un arcoíris a su alrededor y notas de piano que fluían de ese estallido, y así era cuando estaban así, íntimos, reconociéndose, hallándose, olvidando la vida afuera, viviendo solo para ellos mismos.
Y eran ellos y sus bocas y sus manos que se fundían en sus cuerpos, en sus sentimientos, en sus saberes…

martes, 10 de marzo de 2009

Manos…

Manos que trabajan…
que acarician… que se besan,
Manos que tocan notas,
que encuentran rincones…
que hallan espacios.
Manos de niños que se aferran…
a manos de adultos… que los guían.
Manos ancianas que saben todo,
manos jóvenes que todo buscan.
Manos tristes y manos alegres…
y manos locas, que se juntan
en bocas que envían besos.
Manos viajeras y manos que investigan,
manos que aran campos de trigo,
de maíz, de algodón…manos morenas.
Manos blancas de uñas sonrosadas,
manos llenas y manos con hambre.
Manos que alzan voces…
y manos que se callan.
Manos que se unen…
y terribles manos que separan.
Manos de bebés, gorditas,
manos de mujer… que acarician,
manos de hombre que estrechan.
Las manos de mi madre…
tan bellas… manos que me besan.
Manitas de niños multicolores,
manos que escriben…
manos que con tristeza borran.
Manos que bendicen…
manos que bordan quimeras.
Manos que flotan,
manos que tiemblan,
manos de amor extasiadas,
manos iracundas de cólera vencidas,
manos gorriones, manos piedra.

Gaby

miércoles, 4 de marzo de 2009


Dejame pensar en tí

en mis silencios...

en este perderme

en tu mirada...

en tu aliento.


Me gusta mirarte así

cerquita... mientras

hacemos el amor...

sentir tu piel en mi piel...

dejar tus besos

en mi alma.

miércoles, 25 de febrero de 2009

De mi...

Tiempos que se van... que permanecen
tiempos que son y que se quedan...
y que están...y que son duraderos...
tiempos que se quedan en el alma...
que llenan espacios y cuerpos...
y sentidos y formas...tiempos llenos...
plenos, que siento...que son...

domingo, 22 de febrero de 2009


Tú…yo

Quédate en mis silencios,
en mis espacios,
deja tu aroma en mi piel…
en mis recuerdos.

Baja la luz de la luna
siempre de plata… la mía,
la que me conoce
y me llama por mi nombre.

Esa que luego me estrecha
en las noches largas…
cuando solo tengo de ti
tu recuerdo y mis sensaciones.

Son lánguidas esas horas
llena de ti, sin ti…
solo sintiéndote en lo íntimo,
en lo absurdo.

Besos que van y vienen,
y que a veces están…
y estás lejos y estás cerca
en la calidez de la luna.

Silencios que se llenan de palabras
que no se han dicho…
de pensamientos solo pensados…
que no se pronuncian.

De deseos escondidos y hallados
y compartidos y vividos…
y otros que se quedan donde están
donde no los halla nadie.

Los conocemos, tú y yo,
con palabras nuevas,
y colores de otros tonos
que nadie ha visto.

Solo tus ojos, solo mis ojos…
y la misma mirada que nos une,
que estalla si me pierdo en ti...
explosión que tú calmas.

Regresan los besos…
se quedan, se repiten…
son otros y son los mismos,
son tuyos, son míos.

Gaby
Febrero 2009

domingo, 8 de febrero de 2009

Quimeras...

Estaba sola en el risco, su mirada de pupilas lilas se perdía en el horizonte, pero no veía nada; más bien sentía......esperaba.
Su cuerpo desnudo se erguia empujando el busto hacia adelante, atenta, su cabello verde flotaba libre al viento, sin adornos, sin ocultamientos.
El se iba a veces, cuando sus temores lo asaltaban y eran más fuertes que él, y entonces se apartaba de ella, se retraía en sí mismo y desaparecía.
Ella no temía, se sabia amada, conocia los lugares indicados, solo esperaba, su frente se perlaba de un sudor dulce, de un sabor de antaño, del sabor a besos y caricias tan bien conocidas por ambos.
Todo su cuerpo estaba tenso. Lo deseaba, como lo deseaba casi siempre, casi a cada rato, como si nunca se llenara lo suficiente de él.
Sus sentidos percibieron un movimiento tan sutil que ni las ramas de los olivos se movieron, ni los pajaron alteraron sus andares.... solo ella, ...sabía que era él que vovía.
Sintió el abrazo en la espalda, sintió su cuerpo entero, deseoso, igual al suyo.
Cerró su mirada lila al mundo, la abrio solo para él, para que él se perdiera en ella, y penetrara en ella y fueran una sola mirada.
Al roce de sus cuerpos estallaron millones de luces y de trinos de aves que nadie ha escuchado nunca, solo ellos, pues son aves que cantan solo el amor de ellos.
No necesitaron palabras, solo se fundieron en un solo cuerpo, pero en dos... en un solo ser, pero en dos, en quimeras que solo se pertenecían a ellos mismos.
Su tálamo de ramas perfumadas los esperaba siempre, los cobijaba y ocultaba de todo lo demás. Las manos de ambos recorren los cuerpos de ambos, las bocas besan, muerden, susurran, íntimas, únicas, sin testigos, sin opiniones, sin etiquetas.
Son uno y son dos y son ellos y el resto del mundo desaparece y nada importa y nadie importa, y no escuchan otras voces mas que las suyas, que son silenciosas, que no necesitan sonidos, o que son sonidos que solo ellos entienden y escuchan.
Gaby
Feb 2009