Te digo adiós… aunque yo no lo quiera,
te digo adiós de la misma manera
en que la que entre un día por esa puerta.
Entre callada… con expectativas,
igual me voy… porqué no sé
ahora que será de mi vida.
Perdona que me lleve algunas cosas…
tu sonrisa, tus recuerdos, tus caricias.
Perdona si no entendí que tan poco me ofrecías…
algunas tardes de besos, unas noches de pasión…
y lo que nunca ofreciste… tu verdadero amor.
Yo me entregue completa, pero no te guardo rencor,
estás adentro de mi alma, muy dentro del corazón.
Tu no pudiste entregarme más de lo que la razón te manda,
yo te entregue con mis besos, mi vida, mi puerta, mi casa.
Me voy callada como vine, desnuda como llegue,
me llevo solo lo mío, lo que una vez te entregue,
mis versos y mis poemas, mi música y esa flor,
que dejaste marchitarse… lánguida en un rincón.
viernes, 6 de noviembre de 2009
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2 comentarios:
Señora mía:
Unas palabras tan bien escritas como las suyas, aun en una despedida se sienten deliciosas.
La dulzura de sus letras me han colmado de ilusiones.
Gracias por ser mi sueño
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