sábado, 17 de enero de 2009

Bajo la lluvia...


Ayer llovió todo el día, y en el jardín entraba y salía la esperanza, pero al final del día, cuando las nubecillas más alejadas se ocultaron, descubrí que... siempre habías estado ahí; hoy amaneció húmedo y los pavorreales, salieron a tomar el fresco y sus grandes colas solo sirvieron para hacerme sentir... que también hoy tu estas aquí … mañana amanecerá frio de nuevo y aunque ya no tengo jardín, sé que mañana todas mis imaginarias flores han de brotar y en medio de todas ellas tu seguirás ahí presente y fresca, nívea y seductora…” cashonda” como te solía llamar, flor de mi jardín interno, lluvia de mi huerto mas íntimo, briza, nube, el sol que me calienta, la luna que me arrulla, la tonada que siempre escucho y el silencio que me acoge y me espera al final de todo.... y después, después ahí estarás, lo sé, porque recuerdo cuando me preguntabas, ¿me amas?... yo a veces no tenía respuestas o permanecía fingiendo no escucharte y tu vocecita dulce repetía la pregunta, como llovizna tenue que no deja de empapar, que cala hasta los huesos y yo sabía que mi respuesta no llegaría… pero que ambos sabíamos que era un si, siempre, desde que te vi, pero…, a veces ocurre que hay silencios elocuentes o respuestas ya dadas sin necesidad de preguntas, silencios que gritan dirías tu, y yo en esos momentos solo buscaba tu boca y contenía tus preguntas en un acto de amor que no requería más… no sé sí todo esto lo soñé, tampoco sé si pasado mañana amanecerá nublado, me basta saber que en algún instante te encontré y que el tiempo cobra otro sentido a tu lado… si sueño o despierto, si vivo o si muero… es otro cuento, otra historia que algún día te contaré… que quizá algún día puedas descifrar y verás por tí misma lo que hoy no te puedo responder.

1 comentario:

Anónimo dijo...
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