jueves, 19 de agosto de 2010


Un día voy a despertar en un cielo nuevo, brillante, vibrante...
uno que no conozco, de otros matices y otros aromas.
Ese día vas a caminar por la calle, me buscarás en todos 
los lugares que para nosotros son comunes,
la lluvia caerá sobre tus hombros, estarás en paz...
verás de pronto mi rostro, sonriente... feliz,
también en paz... entonces sabrás que he muerto.

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