Sal a caminar por la tarde…
y encuéntrame por allí, por no se dónde…
enlaza tu brazo con mi brazo,
y en silencio enséñame el camino.
Ojala que cuando me halles llueva,
y caminemos tranquilos…
sin buscar refugio…
y yo sea tu refugio.
A la mejor tenemos suerte
y se hace de noche,
y sale la luna…
¡ah! la luna... toda plata.
Caminemos sin voltear atrás,
sin ver nada, sin hablar…
solo sintiéndonos en compañía,
solos… tu y yo.
Sal a buscarme cualquier tarde,
sabes mi nombre…
pronúncialo quedito...
yo sabré oírte.
Hállame por allí…en cualquier callejón,
o atrás del árbol de un parque…
y estréchame en tus brazos…
lo estoy deseando.

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