domingo, 20 de septiembre de 2009

A veces, hay tanta luz que nos rodea, que nos impide ver las estrellas, pero ellas siguen allí. La vida nos arrastra por laberintos ilógicos, locos y la mayoría de las veces nos dejamos arrastrar por ella, aún sabiendo que tenemos al alcance de la mano lo que verdaderamente deseamos, lo dejamos ir… deslumbrados por tantas luces a nuestro alrededor.
Pensamos… “al fin la estrella permanecerá allí y podré voltear a verla cuando yo lo desee”… y quizá nos equivoquemos, tal vez cuando nos canse la luz artificial, busquemos a esa estrella… pero las estrellas mueren y se apagan.
Buscamos de nuevo la luz a nuestro alrededor, pero esta luz no da calor, esta luz no nos satisface pues es una luz artificial, fría, sin vida, es una luz que no nos puede transmitir ya nada.
Nuestra estrella ya no está… las lagrimas se acumulan en nuestros ojos, y una inmensa sensación de vacío nos invade…
Nos quedamos solos…

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gaby:
Me alegra que desees continuar con tu blog, nunca me había animado a escribirte pero me gusta lo que dices y como lo haces, eres super!!!!!
Paola

Gaby Vadillo dijo...

Gracias Paola, es bonito saber que te gusta lo que hago, te dejo aca un beso.
Gaby