Entrarás algún día de nuevo y hallarás estás palabras, que son solo para tí.
Recuerdo tu sonrisa, tus dientitos blancos y esa inmensa forma de abrazar que siempre has tenido, y muchas veces en las noches a solas evoco.
Recuerda que en el corazón no hay distancia y tú estás allí, en el mío y nada me haría más feliz que enjugar esas lagrimitas que yo sé y que sé porqué.
Te quiero mucho.
jueves, 1 de octubre de 2009
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