miércoles, 13 de abril de 2011
Anoche por fin pude llorar abrazada a mi hija... desgarra el dolor, pero por primera vez la senti mujer, una mujer que me entendió... entonces pude llorar realmente. Hoy las sombras me acompañan, me arropan, solo una frase me hizo entender o reconocer la realidad... que sola me sentí, que sola esta la mujer que soy.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 comentarios:
Aunque llorar no es lo mas recomendable, o no siempre, es hermoso cuando se puede llorar al lado de un hijo, pero no llanto de desesperanza sino ese llanto suave de nostalgias, de tristezas compartidas y de emociones compartidas.
Ojalá nunca mas llores, pero has de llorar de nuevo, ojalá no te sientas sola, pero la soledad es parte de todos nosotros, ojalá cuentes también conmigo, pero Dios quiera que tus hijas siempre te acompañen y te sepan enjugar tus lágrimas de madre.
Las lágrimas que surgen cuando hay alguien que nos escucha nos proporcionan ese alivio que tanto se necesita cuando sentimos la soledad como una pesada carga la cual debemos hacer a un lado para poder proseguir nuestro camino a la felicidad.
"Llorar no es la solución, pero sí es un descanzo para el alma"
Besos
Publicar un comentario en la entrada