Tristeza
El cielo tiñe su inmensidad de azul oscuro,
la montaña se recorta a lo lejos
y allí como iluminando su silueta
un rayo de luz blanca la recorta…
esas imágenes se quedan en las miradas internas…
se capturan en una lagrima
que se desliza silenciosa por la mejilla…
allí se guardan y de allí se evocan…
y son momentos que van llenando
pedazos de memoria…
pedazos de recuerdos
de tristezas añejas… atávicas…
de cuevas y de fuegos…
y paredes de piedra…
y se siente la soledad del mundo.
El aire que recorre el espacio
cala hasta lo profundo de los huesos
dejándolos helados…solitarios
sin carne, sin sentimientos.
Y el corazón grita por aferrarse a lo antaño,
por praderas solitarias…
por el olor puro del mar y por las sombras,
y el deseo de formar parte del todo
sin ser nada, y no se es nada…
ni una hoja de árbol, ni grano de sal,
ni un rayo de luz blanca sobre la montaña.